Algo sobre la comarca Camp del Turia

Camp de Turia es una comarca de la provincia de Valencia con capital en Liria. Comprende además los municipios de: Bétera, Ribarroja del Turia, Pobla de Vallbona, La Eliana, Benaguacil, Villamarchante, San Antonio de Benagéber, Náquera, Serra, Casinos, Benisanó, Loriguilla, Marines, Domeño, Olocau y Gátova.

Situada entre las serranías de Portaceli y Rebalsadors al NO, y L’Horta de Valencia al SE, ocupa una extensa planicie, cerrada al norte por la Sierra Calderona y delimitada al sur por el río Turia. Esta comarca ocupa el territorio de la antigua Edetania ibérica y romana, cuya capital, Edeta, es la actual Llíria.

El clima es mediterráneo, agradable y algo más fresco en las partes más altas. La actividad básica de la comarca es la agricultura, con cultivos de naranja, vid, algarrobo, olivo, siendo importante también la industria.

La comarca goza de innumerables parajes naturales, además de un enorme patrimonio histórico-artístico, con monumentos tan importantes como las Termas, Santuario y Mausoleos romanos en Llíria, yacimientos ibéricos de Llíria y Olocau, El Castillo de Benissanó, etc.

En cuanto a su gastronomía, son tradicionales las diferentes maneras de cocinar el arroz: paellas de pollo y conejo, de col y costillas, el “arròs amb fesols i naps”, “arròs amb bledes”, la “caragolà” (caracoles con salsa picante, plato típico en algunos pueblos). Asimismo, existe una gran tradición en repostería casera: pasteles de boniato, “els congrets”, rollos de aguardiente, panquemados y los muy conocidos turrones y peladillas de Casinos.

Las fiestas se suceden a lo largo del calendario en toda la comarca: Fallas (15-19 marzo), Semana Santa y el 9 de Octubre (día de la Comunidad Valenciana), además de las fiestas locales.  En los meses de verano se celebran la mayor parte de las fiestas en la zona.

Con unos 11.200 habitantes y una superficie de 25,4 km2, esta población se extiende sobre el margen izquierdo del río Turia. Desde Valencia se accede a través de la CV-35 y luego tomando la CV-373. La línea 2 conecta este municipio con la red de metro de Valencia.

En cuanto a la agricultura, destaca la exportación de cebollas y el cultivo de cítricos y otras hortalizas. A resaltar su industria de la confección, materiales de construcción y juguetería.

Sus habitantes y visitantes pueden disfrutar de sus paisajes naturales: Paraje natural de Fenosa y Masía del Río. Asimismo, sus monumentos son muchos y variados: Iglesia Asunción de Nuestra Señora (de estilo barroco e inaugurada en 1737), Ermita de la Virgen de Montiel, Monasterio Císter-Trapa, Antigua cárcel, la Muralla, Casa de los Abenámir (residencia de la familia musulmana que controló el municipio durante casi 4 siglos), Palacio de los Arrué, restos de la Torre de Felx y el Castillo de Benaguacil.

Hemos de mencionar sus fiestas, San Blas (3 de febrero), y sus Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Montiel (7-10 septiembre y hasta el último domingo del mes cuando se traslada de nuevo la imagen de la Virgen a su santuario).

Este pequeño municipio con tan solo 2,3 km2 de superficie y 2.290 habitantes aproximadamente tiene fácil acceso a través de la CV-35.

Su principal actividad económica es la agricultura con cultivos de cítricos, cebollas, cereales y hortalizas. Se cría ganado cabrío y porcino y hay varias granjas avícolas, además de fábricas de material de construcción y de piensos compuestos.

A señalar su paraje Fuente de la Salud, cuyas aguas son utilizadas para las afecciones hepáticas, especialmente la ictericia, siendo muy apreciada en toda la ribera del Turia; el Castillo de Benisanó, edificado en la segunda mitad del siglo XV sobre el solar de una antigua alquería árabe denominada Benixanut; las primitivas murallas y la Iglesia Parroquial.

Este municipio ofrece muchas festividades siendo la música y la pólvora parte esencial: fiesta de la parroquia a Los Santos Reyes que se celebra el 6 de enero con cabalgata la víspera, San Vicente Ferrer, fiestas de mayo Santa Gema y Santa Rita, Corpus Christi y Sagrado Corazón de Jesús. Fiestas de San Antonio Abad (17 enero), Fin de semana Medieval (febrero), fiestas Virgen del Fundamento (fin agosto a primeros septiembre), fiesta Virgen de los Dolores o fiesta de las Mujeres (9 septiembre) y festividad de San José patrón de Benisanó (10 septiembre).

Es el segundo municipio más poblado de la comarca con 24.600 habitantes. Con una superficie de 75,10 km2 se encuentra a tan solo 23 km del mar y 15 km de Valencia enlazando con la CV-35 y la A-7 y conectando con la red metropolitana a través de la línea 1.   

Bétera es un pueblo con una larga historia, los primeros habitantes se remontan al siglo VI a. C., los iberos, de los que abundan restos arqueológicos. También podemos encontrar restos romanos y árabes bien conservados. Existe un grandísimo número de masías repartidas por el municipio que constituyen la muestra más evidente del pasado reciente del municipio, así como su mayor legado arquitectónico.

La superficie cultivada es del 78 % de su término, siendo mayoritariamente de regadío y dedicada al cultivo de naranjos, conservando parte para cultivos de secano como algarrobos, olivos y almendros. También se mantiene una pequeña dedicación al ganado lanar y vacuno.

Bétera ha sufrido, en gran medida, una transformación en ciudad-dormitorio de Valencia, desarrollando gran parte de la población su trabajo en otros municipios y fundamentalmente en la capital.

Del 12 al 22 de agosto, Bétera, celebra las fiestas patronales en honor a la Mare de Déu d’Agost y a Sant Roc (la festa de les Alfàbegues). Uno de los actos con más colorido del verano festivo valenciano, es sin ninguna duda “L’Entrada de les Alfàbegues de Bétera”, al ritmo de “dolçaina i tabalet”.

Con 2.780 habitantes y una superficie de 41,5 km2, este municipio se sitúa en la zona de transición a la comarca de Los Serranos. Desde Valencia se accede a esta población a través de la CV-35.

Antes de la década de los 80, la totalidad de los cultivos eran de secano: vid, almendro, algarrobo, olivo y cereales. A partir de entonces, su agricultura sufrió una transformación, pasando a cultivos de huerta baja, consiguiendo excelentes cosechas de alcachofas, sandías, melones… y también cultivo de naranjas.

El término estuvo poblado en tiempos prerromanos y goza de gran patrimonio como la Iglesia de Santa Bárbara, Ermita de San Roque, Ermita de la Virgen de Desamparados, chimenea del Rajolar, entre otros.

Es tradicional la elaboración de peladillas, turrones y dulces de repostería, muy afamados en la región. El último fin de semana de noviembre se celebra en el Recinto ferial de Gallipatos, la Feria del Dulce Artesano, Peladillas y Turrones de Casinos, en la que los maestros artesanos de la población exhiben sus mejores productos.

Esta localidad celebra numerosos eventos a lo largo del año. En febrero, bendición de panes el día de San Blas; 15 de mayo, fiesta del nacimiento de Casinos; último domingo de junio, Romería al Santuario de la Cueva Santa (Altura, Castellón); fiestas patronales de Santa Bárbara del 10 al 19 de agosto; septiembre, recolección de la almendra; noviembre, Feria del Dulce Artesano; 4 de diciembre, Festividad de Santa Bárbara y el Festival de la “Pandorga” en Navidad.

 

Debido a la construcción del Embalse de Loriguilla, la localidad fue derruida y el núcleo de población se trasladó entre las localidades de Liria y Casinos. Su población es de 675 habitantes y su término, dividido en dos, tiene una superficie de 68,8 km2. El nuevo emplazamiento tiene fácil acceso a través de la CV-35.

Domeño presenta una serie de elementos patrimoniales como el Acueducto de Peña Cortada y el Castillo, de origen musulmán, situado en un pequeño cerro junto al lugar donde se hallaba la antigua población de Domeño.

Priman los cultivos de secano como: cereales, cebollas y tubérculos. Hay abundantes explotaciones apícolas y una incipiente industria en la zona tal como distribución y comercialización de refrescos y de obsequios navideños.

Sus Fiestas Patronales se celebran el 1, 2 y 3 de mayo en honor a San Isidro, Santa Catalina y la Santa Cruz. En el pasado, en el pueblo viejo, el patrón era San Roque.

Situada junto al límite con la provincia de Castellón, tiene una población de unos 405 habitantes y una superficie de 30,41 km2. Se encuentra a 48 km de Valencia, teniendo acceso a través de la carretera CV-25. La población se encuentra a los pies del pico del Águila, con calles desniveladas y tortuosas que se amoldan al terreno.

En 1995, tras petición popular, el pueblo, que antes pertenecía a la provincia de Castellón, pasó a integrarse a la provincia de Valencia.

Los restos más antiguos que se conocen corresponden a la Edad del Bronce, existiendo también ruinas ibéricas. El actual núcleo de población tiene su origen en una antigua alquería musulmana. Entre su patrimonio podeos encontrar la Iglesia Parroquial, el Castillo de Torrejón, el Lavadero Público, el Acueducto de Piñel y el Puente.

Abundan los manantiales, algunos minero-medicinales.

Basada tradicionalmente en la agricultura de secano, el poco terreno de regadío se debe al agua de las fuentes y produce hortalizas y frutales. También posee algunas explotaciones apícolas.

Gátova celebra sus fiestas patronales del 23 al 25 de septiembre. En enero se celebra San Antón, con verbena, hoguera y pasacalle. Las dos últimas semanas de julio se celebran festejos taurinos; la primera de agosto es la Fiesta de las Chicas / Mozas y la tercera semana la Fiesta de los Chicos / Mozos.

Su nombre proviene de una antigua capilla carmelita dedicada a San Elías. Con 18.362 habitantes, su término tiene una superficie de 8,77 km2. Hasta su segregación en 1958 (o 1937 según algunos) constituía una pedanía de La Pobla de Vallbona. La autovía CV-35 da acceso a este municipio que dispone además de línea regular de autobuses y de varias paradas de metro línea 2.

Cuenta con un patrimonio arquitectónico importante como la Torre del Virrey, la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Masía del Pilar o Canonge, Molino de la Luna, la Antigua Ermita de San Elías, los restos del Palacio del Marqués de Casa Ramos y el Acueducto de la Covatella.

Nos encontramos con una ciudad residencial, por lo que la superficie agrícola ha quedado reducida considerablemente. La mayor parte del término se halla urbanizada con una veintena de barrios residenciales que suman más 9.000 chalets.

Las Fiestas Patronales se celebran desde el primer fin de semana de julio hasta el día 17 y están dedicadas a los patrones Virgen del Carmen y Cristo del Consuelo; a destacar en estas celebraciones la Fiesta de la Purísima, fiesta de las chicas solteras de la localidad. La “Cordá” es una de sus tradiciones más antiguas y consiste en tirar cohetes borrachos por los “coeters” en un recinto acotado, durante un tiempo limitado y por la noche. El 17 de enero se celebra la Fiesta de San Antonio Abad con la bendición de los animales y el reparto del “panet de San Antoni”.

La Pobla tiene una población de 24.858 habitantes distribuidos en sus 33,1 km2. Por su término cruza la autovía CV-35 y además circulan varias líneas de autobuses y cuenta con una estación de metro de la Línea 2 que la une con la red metropolitana de Valencia.

En el término de Pobla de Vallbona se han encontrado vestigios arqueológicos, sobre todo de época romana. Así mismo dispone de amplio patrimonio arquitectónico: Ermita de San Sebastian, Ermita de Mas de Tous, Iglesia de Santiago Apóstol, Iglesia de la Santísima Trinidad y San José, La Casa Bernal, La Casa Gran, Cachirulos (refugios de pastores del siglo XVI) ….

La superficie cultivada ha quedado reducida a la mitad en las tres últimas décadas como consecuencia de la expansión urbana e industrial. Sus principales cultivos son los cítricos y las hortalizas, como la cebolla, la alcachofa, etc. La industria ocupa al 28% de la población activa, seguido de los materiales de construcción (13%) y confección (7%).​ El resto de los trabajadores se dedican al sector servicios.

Durante los días 20 y 21 de enero se celebran las fiestas patronales en honor a San Sebastián y en honor a la Virgen del Rosario se celebran los días 6 y 7 de octubre. Otras fiestas son: San Antonio Abad, con la tradicional bendición de los animales; San José Obrero, que se celebra el 1 de mayo en el Barrio San José. Entre los eventos culturales destaca la Semana Cultural, del 1 al 15 de agosto.

Tradicionalmente se juega al trinquete y la localidad cuenta con un trinquete remodelado y bastante activo.

Liria es la capital de la comarca gozando de la mayor superficie con 228 km2 y unos 23.482 habitantes. Cuenta con varias líneas urbanas de autobús y dos líneas interurbanas. Además, es cabecera de la línea 2 de la red metropolitana de Valencia.

Los restos más antiguos se remontan a finales del Paleolítico superior. La actual ciudad tiene sus orígenes en Edad del Bronce, estableciéndose hacia la mitad del II milenio a.C. en el cerro de San Miguel que se vio continuado posteriormente en el poblado ibérico de Edeta-Lauro, capital de la Edetania. A lo largo de la historia, Liria ha desempeñado un papel relevante por su importancia política y económica, así como su posición estratégica. Tras la Guerra de Sucesión, Felipe V creó el ducado de Liria y se lo concedió al duque de Berwick (Jacobo Fitz-James Stuart) y que, por matrimonio, pasó más tarde a manos de la Casa de Alba.

Liria dispone de un destacado patrimonio tanto arqueológico como religioso y civil. El yacimiento de Tosal de San Miguel (Edeta); Pla de l’Arc (Edeta-Lauro) con mausoleos romanos, Santuario y las termas romanas de Mura; el Castellet de Bernabé y Monravana (poblado ibérico). Encontramos también patrimonio religioso con varias iglesias, convento, ermitas y el Monasterio de San Miguel. Y en cuanto a su patrimonio civil: el Palacio de los Duques de Liria, Masía el Espinar, Ca la Vila Vella, Baños árabes y el Forn de la Vila.

Su economía ha ido transformándose en las últimas décadas, desde una estructura tradicional a una moderna. Dentro de la agricultura constituyen sus principales cultivos: las hortalizas, cítricos, frutales y algarrobo. Dentro de la industria, el principal sector es la confección, seguido de la construcción y el mueble.

En 2019, Liria fue declarada Ciudad Creativa de la Música por la UNESCO gracias a sus dos entidades musicales: Banda Primitiva y la Unión Musical quienes han logrado gran reconocimiento alrededor del mundo. Entre sus numerosas fiestas y eventos destacan: la Semana Santa, Fiesta de San Vicente (primer lunes de Pascua), Fiesta de la Purísima y el Remedio (finales agosto-principios de septiembre), Fiestas de San Miguel (29 de septiembre), la Semana Taurina …

Loriguilla es un municipio con su término divido en dos comarcas: Camp de Turia y los Serranos. Tiene una población de 2.035 habitantes y una superficie de 72,4 km2. El antiguo lugar se halla en el margen izquierdo del río Turia y las casas de su parte más baja quedaron inundadas tras construir el embalse que lleva su nombre. Al nuevo pueblo se accede desde la A-3 y tomando luego la CV-374.

No está claro el origen de este municipio, pero se cree que fue fundado por los romanos en el siglo I d.C. y posteriormente ocupado por los visigodos. Durante la dominación árabe perteneció al pequeño reino de taifa de Hisn Albont (Alpuente).

El bien histórico más importante del pueblo nuevo es la Masía del Conde de Torrefiel (caserío agroganadero). Encontramos también entre su patrimonio: la Capilla de San Antonio Abad, Iglesia de San Juan Bautista, Iglesia y campanario de Loriguilla, Ermita de la Soledad y la ex Iglesia de San Juan Bautista en el antiguo lugar.

En las tierras pertenecientes al antiguo pueblo la economía está basada en la agricultura de secano y en la ganadería. El pueblo nuevo cuenta con terrenos de regadío siendo también importante la industria.

Las fiestas patronales se celebran el 24 de junio en honor de San Juan Bautista. Y el último fin de semana de agosto en honor a su patrona la Virgen de la Soledad.

Con unos 1.848 habitantes, su superficie ocupa 35,72 km2. El viejo núcleo quedó parcialmente arrasado en 1957 por los desprendimientos de rocas causados por lluvias torrenciales. El traslado de los habitantes al nuevo Marines se realizó en el año 1967. En las últimas décadas, el viejo Marines ha sido ocupado por veraneantes.

Entre su patrimonio se encuentra el Castillo del Real y el Poblado de Olla. Su término es rico en manantiales y fuentes aunque, en la actualidad, están en estado de abandono. Nacimientos como: el Morteral, el Azud, Rama o fuentes del Rincón, Sargatillo, Chopo o la del Camino de Olla.

Basada tradicionalmente en la agricultura de secano y la ganadería, en la actualidad está mucho más diversificada. Debido a la ubicación de Marines, una gran cantidad de la población activa trabaja fuera de la localidad.

Sus fiestas patronales son en honor del Cristo de las Mercedes y se celebran entre el 5 y el 11 de agosto, celebrando al mismo tiempo otros santorales. El 17 de enero, San Antonio Abad, tiene lugar la tradicional hoguera y la bendición de los animales.

Ocupando una superficie de 38,7 km2 tiene una población aproximada de 6.897 habitantes, parte de su término forma parte del parque natural de la Sierra Calderona Se accede a esta localidad por la CV-35 y luego CV-310 o por la AP-7.

En este municipio se han encontrado varios yacimientos arqueológicos prehistóricos. Y su patrimonio cuenta con: la Ermita de San Francisco, Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, la Casa Tradicional, la Urbanización La Carrasca de finales de 1800, así como abundantes aljibes, corrales, ribazos y otros, y las Posiciones defensivas del Cabeç Bord. Otros sitios de interés: La Cueva de los Estudiantes que, según cuentan, conserva en su interior restos de un taller del siglo XVII de falsificación de moneda; y el Pi de Salt, un pino centenario ubicado en un lugar de gran belleza.

Gran parte de su economía se basa en el turismo que recibe la población, sobre todo en verano. Por otra parte, también encontramos industria de transformación de productos metálicos y sector de la madera. En cuanto a la agricultura, destacan los cultivos de: olivos, almendros, viñedos y algarrobos, y en regadío, los naranjos.

Las fiestas patronales se celebran del 1 al 4 de octubre en honor de la virgen del Rosario, el Niño Jesús, la virgen de la Encarnación y de San Francisco de Asís. Además, en agosto y septiembre, los fines de semana, se celebran numerosos actos, como verbenas, conciertos, bous al carrer y la tradicional cabalgata.

Este municipio tiene unos 1.828 habitantes y ocupa una superficie de 37,4 km2, de los que parte corresponden al parque natural de la Sierra Calderona.

Los restos arqueológicos más antiguos corresponden a los primeros tiempos de la Edad de los Metales, convirtiendo a Olocau en un poblado muy antiguo. Entre sus monumentos encontramos: el Puntal dels Llops, el Palacio del Conde de Olocau, el Castillo del Real y la Iglesia de la Virgen del Rosario.

Su economía es agraria, con cultivos como: olivo, algarrobo, almendro y vid. Además, cultivos de regadío como: hortalizas, naranjas y otras frutas. La ganadería es escasa y la industria se limita a carpintería metálica. En los últimos tiempos y dada su proximidad a Valencia, se ha convertido en centro residencial.

En enero se celebra la festividad de San Antonio Abad con la tradicional hoguera, bendición de los animales, cordá y reparto de los “rollos del santo”. En agosto, en honor a la Virgen de Agosto y San Roque; y las fiestas patronales en octubre en honor de Nuestra Señora del Rosario.

Población aproximada de 22.760 habitantes en una superficie de 57,49 km2. Su término esta atravesado por la A3 y por la A7, conectando además con la red metropolitana de Valencia con la línea 9.

Existen varios yacimientos del bronce e íberos. Goza de varios museos como: MuPla (museo visigodo ubicado en el castillo), MuCa (museo de cerámica también en el castillo), y el Museo de la Casa del Molinero. Encontramos también monumentos civiles, religiosos y patrimonio bélico: Iglesia Parroquial, Asilo Convento Sagrada-Familia, el Castillo, el Ayuntamiento, Acueductos, Puente Viejo, el Lavadero, Molinos, Pozos, la Cisterna, trincheras, túneles y fortificaciones defensivas. Así mismo, lugares arqueológicos: el Recinto amurallado, el Palacio Visigodo de la Plana de Nadal, y el Yacimiento de Valencia la Vella.

Su economía se basa principalmente, por ahora, en la agricultura: frutales, algarrobo, naranjo y hortalizas. La industria se centra en su tradición cerámica y en su término se ubican varios polígonos industriales.

Ribarroja celebra numerosas fiestas y eventos a lo largo del año. Cabalgata de Reyes y San Antonio Abad en enero, Media Maratón Internacional en febrero, Fallas de marzo, Altar de San Vicente Ferrer en abril, Virgen de los Desamparados en Mayo, en agosto: fiesta en honor a la Asunción de Nuestra Señora, Moros y Cristianos, los Fadrines, las fiestas patronales en honor al Santísimo Cristo de los Afiligidos en septiembre, el Pilar en Octubre, Todos Santos y Santa Cecilia (patrona de los músicos) en Noviembre y varias actividades navideñas en diciembre. Mención especial a la Fiesta de Interés Turístico: la Ofrenda al Río Turia.

Con unos 9.286 habitantes y una superficie de 8,74 km2, este municipio se fundó en la década de 1950 para trasladar a la población de Benagéber que quedó cubierta por las aguas del embalse. Su término esta atravesado por la autovía CV-35.

Su historia es bastante reciente y está unida a la del municipio de Benagéber en la comarca de Los Serranos. El nuevo municipio de empezó a construir en los años 50, en unas fincas de los términos de Paterna, Pobla de Vallbona y Bétera, y se constituyó como pedanía de Paterna en 1957, declarándose municipio independiente en el año 1998.

En su origen, su economía se basó en la explotación agrícola de las nuevas tierras, predominando en la actualidad el sector servicios y convirtiéndose en centro residencial dada su proximidad a Valencia.

San Antonio celebra la Fiesta de la Segregación el 8 de abril; sus fiestas patronales en honor a San Isidro Labrador en mayo y sus fiestas mayores en honor a San Roque en agosto.

Situado en pleno parque natural de la Sierra Calderona, su término ocupa 57,3 km2 y tiene una población de unos 3.187 habitantes. Se accede por la A-7, luego CV-305 y CV-310. El pueblo cuenta con calles tortuosas y empinadas. Su geografía muestra un relieve muy accidentado con gran número de fallas.

Existen varios yacimientos arqueológicos: poblado de la Edad del Bronce, restos de poblado ibérico y yacimientos eneolíticos. Tiene su origen histórico en un importante castillo árabe actualmente en ruinas, aunque hay restos de la época ibérica y romana. Entre sus monumentos encontramos: la Cartuja de Portaceli (siglo XII), el Castillo, la Torre de la Ermita, Torre de Ría, Torre de Satareña, Torre del Señor de la Villa, la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, y parajes naturales: Sierra Calderona, Mirador dels Rebalsadors, varias terrazas sobre su montaña más alta, y numerosas fuentes.

Su economía descansa principalmente en la agricultura: algarrobo, olivos, viñedos y, actualmente, el cultivo de la cereza. Pero el sector económico más importante es el turismo de interior, teniendo especial importancia la restauración con varios bares y restaurantes donde se puede disfrutar de excelente comida. Serra destaca desde el 2011 por ser un municipio pionero en el aprovechamiento energético de su biomasa con la gestión integral del residuo verde, lo que le ha llevado a un ahorro global considerable en gestión de residuos y en facturación energética.

En febrero se celebra San Blas con misa, procesión, actividades infantiles y obsequio de bollos artesanos a los asistentes. La Fiesta de la Cereza se celebra en el mes de junio, repartiendo cestas de cerezas a los visitantes para su degustación.

Situado en la ribera del río Turia, su término ocupa 71,08 km2 y tiene una población aproximada de 9.891 habitantes. Constituye una zona de transición entre la montaña y el llano, de ahí su relieve bastante accidentado. Los montes ocupan más de la mitad del término y masas boscosas cubren aproximadamente un 25% de su superficie.

Los primeros asentamientos se remontan al Paleolítico Superior, sin embargo, los datos más antiguos de poblamiento en el término son de la Edad del Bronce. Rico en patrimonio, podemos nombrar entre otros: la Iglesia de Santa Catalina Mártir, varias Ermitas, vestigios de acueductos romanos, restos de la Alcazaba y la Muralla de la Torre, el Lavadero municipal, la Cisterna, los Mases de Teulada, dels Frares, del Moro, de la Barca; las Trincheras de la Guerra Civial, …. Entre su patrimonio natural: el Paraje Natural de Les Rodanes, micro reservas de flora, el conjunto de cuevas de las Pedrizas, la Bassa Barreta y el Pino Monumental de Porxinos.

A pesar de la expansión industrial, la agricultura sigue siendo su principal fuente de ingresos con cultivos de: olivos, almendros, frutales, naranjos, mandarinos y hortalizas (destacan sandía, cebolla y coliflor). Cuenta con varias granjas avícolas y de ganado porcino. En industria destaca la cerámica, construcción, conservas vegetales, pirotecnia y elementos electrónicos.

Las fiestas patronales en honor a Santa Catalina y al Cristo de la Salud se celebran a finales de agosto. La danza típica de Vilamarxant, Els Llenyaters, se interpreta el 25 de diciembre y el 5 de enero. Y el Rastreres, tradición típica de la localidad que se celebra el 24 de diciembre y en la que se hace sonar con palos una serie de latas, botes y otros objetos de metal unidos en tiras que los jóvenes arrastran por las calles anunciando el nacimiento del Niño Dios. Se han iniciado los trámites para declarar estas dos tradiciones como fiestas de interés turístico provincial.